Medios de Comunicación

“Menos espectáculo y más información”

Bernardo Díaz Nosty

Bernardo Díaz Nosty reclama más ética en la presentación de “El libro Negro del Periodismo”

Roberto Pastrana | Martes 02 de septiembre de 2014

No es el formato, son los valores. Las empresas mediáticas atraviesan una profunda crisis por la degradación de los principios éticos que sostienen el periodismo. Esta idea presidió la presentación de “El libro negro del Periodismo”, de Bernardo Díaz Nosty, durante la que se habló repetidamente sobre la revolución tecnológica y el escándalo de Rupert Murdoch. “Estamos ante una crisis sistémica de la profesión, que se habría presentado aunque no hubiésemos tenido una recesión económica”, afirmó el autor.



El último libro de Díaz Nosty, un acontecimiento social cuya presentación contó con la presencia de conocidos veteranos de la profesión, constituyó una reivindicación de la importancia del periodismo pero también un mea culpa ante la situación actual. “Es muy consolador cargar la responsabilidad a otros, pero los profesionales debemos ser conscientes de nuestro papel en la crisis que nos aqueja”, afirmó Lucía Méndez, redactora jefe de Opinión de El Mundo, durante la presentación.

Durante los últimos meses, Díaz Nosty ha recopilado datos sobre la industria mediática en España para sustentar su estudio sobre los males que aquejan al sector. El resultado, como puso de relieve Fernando Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), es “una serie de preguntas, más que respuestas sobre cómo salir de esta situación”. El autor del “Libro Negro” desgranó algunas de las causas de la crisis del periodismo, entre las que sobresale la cercanía de los medios y el poder. En palabras del autor, durante los últimos 15 años los poderes públicos han alentado una burbuja mediática para tener medios dóciles. “Todos los chiringuitos que se crearon están empezando a caer”, fomentando la destrucción de empleo y la precarización de los puestos existentes. A esa situación se une una burbuja académica, que “lanza al mercado laborales miles de periodistas licenciados que las empresas no pueden absorber”.

La crisis de la prensa en papel planeó sobre la presentación, aunque los ponentes matizaron el alcance de la reconversión. “En periodismo lo importante es el contenido, no el soporte”, declaró Carmen del Riego, redactora de La Vanguardia, que no pudo negar la importancia de que ahora todo el mundo tenga acceso directo a los datos. Sin embargo, la periodista explicó que casos como el de WikiLeaks ponen de manifiesto la importancia de los periodistas para “potabilizar”, en palabras de Díaz Nosty, la cantidad ingente de información. El veterano escritor alentó la naturaleza de servicio público y recomendó “menos espectáculo y más información”.

La labor de análisis y contextualización de los datos es una labor primordial en la sociedad de la información. “No vinculemos la crisis de la industria a la situación del periodismo”, recomendó Díaz Nosty, que recomendó “volver sobre los mitos fundacionales de la profesión: la pluralidad y el servicio a la ciudadanía” para salir de la actual situación y “destilar” el sistema político. En este sentido, Manuel Núñez Encabo, profesor de la Universidad Complutense y responsable de la Comisión de Quejas de la APM, se preguntó: “Con el periodismo actual, ¿qué clase de democracia existirá?”. El profesor recomendó a los medios asumir planteamientos de trabajo más éticos. “Es rentable, porque al fin y al cabo la credibilidad vende”, remachó.