e-Latam

A pesar de su retraso, las telecomunicaciones no están en la agenda política

México

Sergio Manaut | Martes 02 de septiembre de 2014

El país celebrará elecciones presidenciales en julio y el sector, más allá de meras generalidades, apenas tiene presencia en las distintas plataformas políticas, a pesar del rezago en términos de acceso de sus habitantes a la telefonía móvil e Internet. América Móvil, que le disputa el mercado regional a Telefónica, parece conformarse con la posición dominante que detenta, en lugar de fomentar el desarrollo y competencia del mercado azteca, el suyo.



Quizás sea por la posición dominante que disfruta la empresa de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y con mayor poder e influencia en México, que los políticos que lucharán el próximo verano para alcanzar la primera magistratura del país no hagan demasiado hincapié, en sus propuestas políticas, en los mecanismos para deshacer la maraña que envuelve al sector mexicano de las telecomunicaciones.

O quizás, simplemente, se deba a desidia. O a la mixtura de ambas cosas. Pero lo cierto es que este inmovilismo le está haciendo perder  terreno ante la primera economía latinoamericana, Brasil. América Economía dibuja con datos este alejamiento entre los dos grandes de la región. Veamos. Brasil, el principal competidor de México para las inversiones en Latinoamérica,  al cierre de 2011 tenía casi 124 líneas móviles por cada cien habitantes, mientras México alcanzaba a 86,4 líneas por cada cien habitantes.

A Fernando Negrete, presidente de la consultora mexicana Mediatelecom Policy & Law, parece no importarle la afirmación que reza “todas las comparaciones son odiosas”. Tanto, que para graficar la poca visión de los políticos locales a la hora de diseñar una estrategia para las telecomunicaciones, no duda en  destacar que otros países de la región, como Brasil, Colombia y Chile, “asumieron mucho más directamente el tema desde la política pública”. Negrete tiene en mente las tanto las declaraciones de Dilma Rouseff, como de Juan Manuel Santos, en las que hablan de las telecomunicaciones como un factor de desarrollo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ya le pegó muy duro, hace apenas nada, a Carlos Slim, acusándolo de frenar el desarrollo del sector en su país. Ahora compara las metas específicas de Chile y México para el mercado de banda ancha. “Mientas Chile prevé dar acceso de banda ancha al 100% de las escuelas en 2014 y al 100% de los hogares para 2018, México sólo muestra un objetivo: tener el 22% de penetración de banda ancha para 2012.

Los políticos miran hacia otro lado o creen que la cosa no es con ellos

Las tareas pendientes que debe llevar a cabo el sector, a fin de estar acorde al tamaño de la economía mexicana, apenas tienen lugar en las propuestas que los candidatos llevarán a votación de los ciudadanos. Por caso, en el programa de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), cuyo candidato, Enrique Peña Nieto lidera las encuestas,  menciona a la banda ancha en tan solo dos ocasiones, y de forma bastante genérica. Peña Nieto se limita a prometer que promoverá inversiones y buscará bajar el coste de acceso a niveles internacionales.

Aunque menos espacio le dedica su contrincante más cercana, Josefina Vásquez Mota, del gobernante Partido Acción Nacional (PAN). Josefina sólo habla de la banda ancha cuando se refiere al impulso a la infraestructura de redes públicas.

Los expertos subrayan que el próximo gobierno deberá licitar mucho más espectro radioeléctrico para telecomunicaciones. Carlos Slim, desde que le respondió a la OCDE y recibió como respuesta una reprimenda aún mayor, da la impresión que, al menos por ahora, no volverá al poner la otra mejilla.

Es que el cachetazo que recibió de la OCDE le dolió, y, lo que es peor, aún la tiene muy roja.