Medios de Comunicación

El Financial Times despelleja a Mediaset

Fedele Confalonieri, presidente de Mediaset

El presidente del grupo italiano contesta airado con una carta al diario  

Fabrizio Símula | Martes 02 de septiembre de 2014

Estalla la polémica entre Mediaset y el Financial Times, tras un artículo publicado por el periódico británico que analiza la complicada situación del grupo mediático de Berlusconi, destacando sus números rojos y criticando los contenidos de sus televisiones y el conflicto de intereses del ex-primer ministro italiano. El presidente de Mediaset, Fedele Confalonieri, contestó ayer con una carta publicada en el FT, en la que defiende la televisión generalista italiana y contraataca acusando al diario de racismo y de querer favorecer a Sky, su gran competidora en el mercado.



En el artículo publicado el 25 de mayo en el FT, firmado por Tony Barber, se ilustra la delicada situación financiera de Mediaset, cuyas acciones han caído un 60% en el último año alcanzando el nivel más bajo desde su estreno en Bolsa en 1996 (1,31 euros). Según Barber, las dificultades del grupo mediático no se pueden achacar solo a un mero problema cíclico causado por la crisis económica y a la reducción de los ingresos publicitarios en Italia y España, sus principales mercados televisivos. El periodista sostiene que la dirección de Mediaset se enfrenta a tres complicados desafíos: el avance tecnológico, el cambio de los gustos culturales de la audiencia y la transformación de las normativas legales en Italia.

Barber destaca la innovadora apuesta digital de Sky Italia, en contraposición con la “poco imaginativa, por no decir boba” oferta de contenidos de Mediaset y RAI, la cadena pública. En su duro análisis del panorama televisivo de Italia, el periodista critica este duopolio que ha propuesto durante años a la audiencia “chicas ligeras de ropa y telediarios políticamente manipulados”. Fedele Confalonieri critica en su carta los “insultos de Barber a la entera televisión generalista italiana” y reivindica su “rica y amplia oferta de contenidos, superior a la media de las cadenas internacionales”. “No hay prácticamente ningún éxito televisivo ofrecido en el mundo que no llegue a la audiencia de la televisión gratuita italiana”, contesta el presidente de Mediaset.   

Pero Confalonieri no responde a las críticas del FT sobre el conflicto de intereses del magnate-político y el marco normativo promovido por Berlusconi cuando era primer ministro y anulado después por el Gobierno Monti, como el llamado beauty contest, que favorecía a Mediaset en la asignación de las frecuencias televisivas. En su despiadado análisis, Barber recuerda las influyentes amistades del Cavaliere con algunos políticos, sobre todo Bettino Craxi (presidente del Gobierno del Partido Socialista en los años ’80 y que huyó del país tras ser acusado de corrupción) que favorecieron su grupo mediático al principio de su aventura televisiva.         

El presidente de Mediaset ignora estas controversias políticas y contraataca acusando a Barber de racismo. “No tiene nada que ver la política, la economía o la cultura, es una cuestión de arrogancia que roza el racismo”, contesta Confalonieri. El directivo italiano hace un paralelismo del colonialismo del escritor británico Rudyard Kipling con el espíritu civilizador que, según él, el Financial Times atribuiría a Sky Italia, de propiedad del polémico magnate Rupert Murdoch. Confalonieri concluye su carta al diario británico con una ironía que hace alusión al reciente jubileo de la Reina Isabel II: “God save the screen”.