Medios de Comunicación

Warren Buffet, editor

La estrategia conservadora del multimillonario en los diarios que ha comprado está dando buenos resultados

Rodrigo Carretero | Martes 02 de septiembre de 2014

La sede del diario “The Buffalo News” es un edificio de oficinas de color arena situado cerca de un río e impregnado del olor a cereales que desprende la cercana fábrica de Cheerios. Sólo observando bien se puede intuir a quién pertenece el diario. En la oficina de Stanford Lipsey, el editor, cuelga una pequeña fotografía dedicada: “Para los mejores en el negocio, Warren”.



Warren es, obviamente, Warren Buffet, el multimillonario estadounidense de 81 años que recientemente adquirió 63 periódicos. Su presencia en “The Buffalo News”, periódico propiedad de su empresa, Berkshire Hathaway, se reduce prácticamente a esa imagen, según explica el diario “The New York Times” en un artículo. “Con los años, casi todos los dueños de los periódicos han construido monumentos a sí mismos en forma de gigantescos edificios, estatuas y placas conmemorativas”, dice este diario, contraponiendo esa actitud con la de Buffet.

El multimillonario se ha convertido últimamente en una referencia en la industria de la prensa. Conocido por algunos como “el oráculo de Omaha”, en referencia a la población en la que nació, ha apostado fuertemente por la compra de diarios a pesar de que él mismo reconoce que el negocio no pasa por su mejor momento. Su última gran compra, la de los 63 diarios, la realizó tres años después de asegurar a sus accionistas que no iba a adquirir periódicos a ningún precio. Pagó 142 millones de dólares por ellos y advirtió recientemente de que pronto puede ir a por más. Lo hizo en una carta que envió a sus empleados en la que aseguraba leer cinco periódicos al día. “Llamadme adicto si queréis”, bromeaba. En ese mismo documento aseguraba que los periódicos siguen teniendo un gran futuro en ciudades pequeñas y medianas que poseen conciencia de comunidad.

Buffet se está mostrando cauto en su estrategia digital. Apuesta por el pago por contenidos en Internet, pero sus pasos son discretos. Hace unos días, anunció que el “The Buffalo News” levantará un muro de pago en otoño [ENLACE], una medida que ya tomó hace poco con otro de sus diarios, el “Omaha World-Herald”. No tiene reparos en aceptar que su estrategia es conservadora: “Alguien puede pensar en una respuesta buena al desafío de Internet y podemos copiar. En dos o tres años, tendremos una idea mucho más clara del patrón que debemos seguir”, asegura en “The New York Times”.

El diario neoyorkino reconoce que pocos empleados hablan mal de Buffet. La mayoría destaca que el multimillonario no escatima en enviar reporteros a los acontecimientos de la ciudad, lo que está muy ligado a ese amor de Buffet por el periodismo local. A pesar de todo, Buffet no es inmune a la crisis y el “Buffalo News” cuenta con 60 periodistas menos que hace 10 años. La reducción de la plantilla se ha llevado a cabo a través de jubilaciones en lugar de despidos y “The New York Times” asegura que los jubilados tienen “pocas quejas” sobre su pensión. “Nos consideramos afortunados”, asegura Gene Warner, un reportero que trabajó durante 32 años, se jubiló en 2010 y ahora trabaja a tiempo parcial.

En Buffalo, la gente tampoco habla mal de Buffet. “Creo que Buffet ha protegido a la ciudad desde que compró el periódico, en cierto modo. Se gastaron millones y millones de dólares cuando los periódicos estaban en decadencia”, explica Lee Coppola, un reportero que trabajó en el periódico desde 1967 hasta 1982. Lo cierto es el “Buffalo News” funciona razonablemente bien: tiene la segunda penetración más alta de cualquier organización de noticias del país, lo que supone que el 70,9% de los hogares ha leído el diario en el último mes. Buffet puso al frente del “Buffalo News” a una persona de su máxima confianza, pues conoce a Lipsey desde hace más de 40 años.

El reportero Charlie Specht resume en pocas palabras lo que mucha gente parece pensar sobre Buffet. A sus 24 años, rechazó un trabajo en Washington y se fue a Buffalo, donde podía comprar una buena casa, casarse y formar una familia. “En Washington nunca habría llegado a cubrir los tipos de historias que he sido capaz de cubrir aquí. Es reconfortante saber que tu trabajo es propiedad de Warren Buffet. Espero que viva hasta los 200 años”.