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En un hecho sin precedentes, suspenden la venta de servicios tres de las cuatro operadoras móviles

Brasil

Sergio Manaut | Martes 02 de septiembre de 2014

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) sancionó a TIM, Claro y Oi por incumplimiento en la meta de calidad. Vivo, de Telefónica, la única excepción al cumplir con todos los compromisos asumidos ante la autoridad. Su posición en el mercado sale muy reforzada.



El sector de las telecomunicaciones está al rojo vivo. Todavía – y se espera que por mucho tiempo mas – se puede sentir los efectos de la sacudida que provocó la intervención de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) en el mercado móvil. La mayor intervención, según la prensa, desde la privatización del sector en 1998.

La agencia reguladora asestó un golpe tan duro como sorpresivo. De una sola vez, con la precisión de un verdugo ante su víctima, la Anatel suspendió la venta de nuevos planes de servicios de voz y datos e Internet de tres de las cuatro operadoras del país, en determinados Estados. TIM Brasil, Oi y Claro aún están intentando asimilar el golpe. Vivo, de Telefónica, no tiene ese problema. La calidad de sus servicios es incuestionable para el regulador.  

“Las sanciones fueron causadas por el incumplimiento de metas de calidad, a pesar de las multas que vienen siendo aplicadas en los últimos dos años”, explicó la medida Bruno Ramos, superintendente  de servicios privados de la agencia. Las empresas tendrán 30 días para presentar un plan de mejora del servicio.

De las operadoras, la más afectada resultó TIM que tendrá que suspender las ventas en 19 Estados. Claro, del mexicano Carlos Slim, ve sus negocios afectados en tres Estados, mientras que Oi en cinco.

Lo cierto es que ya unos días antes el Gobierno comenzó a enviar señales de que algo podía pasar. El ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo, ya advirtió una semana atrás que TIM tendría un plazo para mejorar la calidad de sus servicios, bajo pena de sufrir prohibiciones de nuevas ventas, lo que finalmente sucedió. De hecho, hacía tiempo que Bernardo advertía sobre la necesidad de que las operadoras mejoren el servicio, pero igualmente sorprendió tanta dureza.

En efecto, la prohibición de la Anatel fue considerada demasiado dura por muchos analistas del sector. “La Agencia tiene una serie de mecanismos administrativos que pudieron ser utilizados. La suspensión es una medida muy dura”, dijo a Valor Rodrigo Pinto de Campos, especialista en derecho regulatorio e infraestructura, del despacho Aidar SBZ Abogados.

Los problemas de calidad reflejan el rápido crecimiento de la base de móviles en el país, que no fue acompañado del adecuado crecimiento en infraestructura, según la agencia. En juniol la base en Brasil alcanzó las 256 millones de líneas en servicio, esto es, más de una línea por habitante.

En tanto, el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) criticó la lentitud de la Anatel en actuar en defensa de los consumidores. Incluso, el TCU destacó, entre una serie de críticas a la agencia reguladora, la ausencia de informaciones fácilmente disponibles para cualquier usuario, especialmente para la televisión de pago y la telefonía fija.