Internet

La AUC teme que la regulación sustitutoria del canon digital sea peor

Amenaza un Gran Hermano de los contenidos

Podría seguir el modelo anglosajón de DRM

Susana Blázquez | Martes 02 de septiembre de 2014

Los usuarios de la comunicación piden al Gobierno garantías para realizar copias privadas de productos comprados y pagados, como han hecho hasta ahora. Temen que la regulación sustitutoria del canon digital entrañe nuevas prohibiciones y trampas. Lo explicamos.



La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) espera que el Real Decreto para compensar a los autores por las copias privadas de música, libros, películas y videojuegos por el anulado canon digital no impida realizar copias privadas, como sucedía hasta ahora. Alerta de que la compensación de cinco millones de euros establecida en la nueva regulación para 2012 es muy inferior a los 115 millones de euros recaudados por los productos informáticos en concepto de canon digital hasta ahora. ¿Cómo es posible justificar una reducción tan drástica? se pregunta.

Hasta ahora con el canon digital se pagaba la copia privada y se estimaba en tanto alzado lo que se copiaba. “Debe haber algo por debajo. Pensamos que normativas posteriores a esta puedan suponer una restricción drástica de la posibilidad de la copia privada, tal y como sucede en el modelo anglosajón”, asegura Alejandro Perales, presidente de la AUC.

Como tal diferencia resulta inexplicable, la AUC teme que suponga una trampa. Por ello ha realizado un comunicado en el que dice esperar que semejante rebaja no signifique una limitación igual de drástica para realizar copias privadas. Es decir, “de la posibilidad de los ciudadanos de copiar obras audiovisuales obtenidas legalmente, siempre que sea en un entorno privado y sin ánimo de lucro”, puntualiza.

Los “majors” americanos quieren introducir DRM, sistema para impedir la copia privada, con una tecnología que incluso localice las copias para multar al infractor. Una especie de Gran Hermano. “Me da la sensación de que aquí quieren ir por ahí”, añade Perales.

Se suma a la oposición frontal tanto de los autores como de los consumidores a la solución Wert, que ha sido calificada de chapuza, y ha resultado ser mucho peor que el tan denostado canon digital.