Medios de Comunicación

La prensa online se inspira en el comercio electrónico

Miriam Garcimartin | Martes 02 de septiembre de 2014

La profesión ha cambiado y el negocio de la prensa empieza a utilizar técnicas más propias del comercio electrónico. Los lectores son los clientes del periodismo que en lugar de productos encuentran en las webs contenidos de pago.



El consejero delegado de NRMultimedia, Thierry Picard, ha escrito un interesante artículo en el que pone de manifiesto que, en la actualidad, las prácticas del periodismo online se parecen cada vez más a las usadas en e-commerce.

De esta forma, los editores de prensa se plantean al elaborar su trabajo cuestiones similares a los comerciantes: quiénes son mis lectores, qué buscan, qué les puedo ofrecer, cómo van a pagar por esos contenidos y cómo conseguir fidelizarlos.

La primera pregunta que se hacen es: ¿Quién es mi público? Para Thierry Picard, existen dos tipos de lectores online. Aquellos que llegan a nuestra web por casualidad, tras ver un aviso en redes sociales o en motores de búsqueda. Y los que son fieles y entran directamente al sitio.

Los casuales son la mayoría de visitantes (dos de cada tres). Aunque no se identifiquen con la marca, hay que conseguir que se conviertan en clientes habituales y fidelizarlos al consultar un contenido específico. En cambio, los más fieles, aunque representan una minoría, son leales e incluso se consideran embajadores de la marca, que no dudan en expandir por las redes sociales.

¿Qué están buscando? Todo tipo de contenidos, nacionales e internacionales y temáticos (economía, deporte, etc). Se pueden tratar los temas de forma comunitaria, dirigiéndose a colectivos como las mujeres, los adolescentes o los empresarios. Y a los usuarios también les gusta participar añadiendo textos, fotos o vídeos si lo permiten los diferentes canales.

¿Qué ofrecemos? El futuro pasa por una estrategia multiproducto para sobrevivir. La diversificación hará que los beneficios se eleven, ya que depender sólo de los ingresos de la publicidad o exclusivamente de vender servicios online es muy arriesgado. Así, hay que ofrecer experiencias diferentes según el canal utilizado para satisfacer las necesidades más amplias.

Pero los expertos aquí no se ponen de acuerdo. Por un lado están los que opinan que la necesidad de información es la misma, independientemente del medio. Y luego los que piensan que las personas que utilizan un determinado dispositivo son diferentes a las que usan otros, por lo tanto, hay que elaborar contenidos distintos. Aún es pronto para saberlo.

Finalmente, surge el problema del precio. Los usuarios entienden la compra de una canción en iTunes porque es un producto cultural que puede ser escuchado infinitas veces. Pero pagar por un artículo que sólo lees una vez, salvo algún contenido especial, es algo que aún resulta difícil de justificar. Además, los compradores aportan cantidades pequeñas y esporádicas. Lo que hay que conseguir es la fidelización de estos usuarios al convertirlos en suscriptores.

La forma de pago debe ser también sencilla. Una idea muy interesante que pueden aplicar los editores de prensa es la de Über, un servicio de taxi “premium” parisino que permite que, tras abrir una cuenta, el importe de cada carrera se cargue directamente en la tarjeta de crédito.