MÓVILES

Las editoriales se adaptan al mundo digital

Y. Aparicio | Martes 02 de septiembre de 2014

La venta de libros electrónicos ha aumentado considerablemente desde que Kindle los introdujo en el mercado en 2007. Este año los ingresos por publicidad han alcanzado el 14%, y se espera que para el 2016 esa cifra ascienda el 28%. 



El presidente ejecutivo de Harper Collins, Brian Murriay, ofreció las estadísticas de los avances de este campo la semana pasada durante la presentación de News Corp, la cual anunció que sería implacable en la reducción de costes.

Una de las aportaciones de Murray que más llamó la atención fue su afirmación: “un e-book de 14,99 dólares resulta más económico para las editoriales que una impresión tradicional de tapa dura por 27,99 dólares”

 

Los ingresos de la editorial siguen siendo más altos con los libros impresos, pero no en gran medida. Esto se debe a que la participación del editor se incrementa un 70% cuando la venta se realiza a través de Amazon u otras tiendas de electrónica, mientras que cuando se distribuye a través de una tienda tradicional su participación se reduce a un 50%. 

Es entonces cuando entran en juego las diferencias de precio; 1,92 dólares para la fabricación de un libro, 0,76 para el envío y 1,17 para las devoluciones. Todos esos costes se reducen prácticamente a 0 con los e-books, cuyas cifras al menor precio de venta oscilan entre los 2,62 y 4,20 dólares. Con todos esos datos, los editores consiguen un 39% de aumento en sus ganancias.

 

Otra gran ventaja que aportan los libros electrónicos es su rápida lectura; son una prueba de campo donde los autores pueden demostrar atractivo a sus lectores. Así, los que consiguen un mayor público se encuentran más capacitados para convertirse en escritores de forma impresa o formato electrónico.

 

El modelo de negocio que plantea Murray debe evitar los costes de fabricación con una conversión (total o parcial) de la tecnología digital. Propone además mezclar ambos modelos; el servicio impreso tradicional y un servicio digital disponible para servir a un público más joven.

Actualmente los ingresos no están creciendo notablemente, pero tanto el legado impreso como la parte digital se pueden gestionar rentablemente.

 

El precio de adquisición de los libros electrónicos se sitúa en 14,99 dólares, lo que supone, como recoge “Poynter”, que los editores de e-books se encuentran en una transición de su negocio a pesar de la entrada de nuevos competidores y auto-editores cuyos libros electrónicos tienen un precio más bajo o son incluso gratuitos.

 

Para ambos formatos los tipos de ediciones son diferentes. Para los libros es necesario editar el texto y las imágenes, mientras que para los e-books se añaden videos y contenidos que se reenvían o agregan a los medios sociales. La parte en común de ambas ediciones es la publicidad, por lo que continúa la búsqueda de una publicidad en formato digital que aporte eficacia, aunque las compensaciones entre las plataformas son difíciles de medir.