Tecnologías Emergentes

Sensibilizar a la opinión pública sobre la nanotecnología 

Avanza el proyecto “Nanopinion” de la UE

Y. Aparicio | Martes 02 de septiembre de 2014

La nanotecnología invade nuestra vida cotidiana. Pero esta revolución plantea dudas sobre la seguridad. La Unión Europea ha financiado el proyecto “Nanopinion” en el que participaron “The Guardian” “Il Sole- 24 Ore” y “El Mundo”. Esta iniciativa reúne a un consorcio de información y educación profesional para sensibilizar a la opinión pública y generar un debate sobre el tema de la nanotecnología.



Encontramos que está nanotecnología ha estado y está muy presente en nuestras vidas en varios campos: 

1. La nanotecnología ya existía en la antigüedad. Los trabajadores empleaban nanopartículas para manipular los materiales. Se puede afirmar que trabajaban con una rama de la nanotecnología denominada nanocomposites, materiales básicos mezclados con nanopartículas para mejorar las propiedades del conjunto. Un ejemplo representativo es la copa de Licurgo, objeto decorativo romano datado en el 400 d.C que contiene nanopartículas de aleación de oro y plata que permiten que cambie el color del cristal cuando es atravesado por la luz.

2. Nano comida: durante los últimos 30 años los científicos han desarrollado variedad de técnicas para diseñar y construir estructuras a nanoescala y actualmente estas se aplican a la elaboración de alimentos. En un futuro las nanopartículas podrán ser empleadas para introducir vitaminas en nuestra dieta diaria. Jeffrey Card, toxicólogo de Intertek–consultora multinacional active en el campo de la nanotecnología-  asegura que se podrán realizar filtros para eliminar las bacterias de la leche y otras bebidas sin necesidad de ser hervidas.

3. Esta nanotecnología será capaz de crear superhombres. Los ingenieros están buscando la manera de conseguir las cosas que los humanos no son capaces de hacer. Sus desafíos son la nanociencia y la nanotecnología. Muchas de las novedades más interesantes de este campo buscan reducir discapacidades en áreas como la memoria, la audición, la energía y el intelecto.

Así la nanomedicina se centra en las mejoras para el trato de las enfermedades, pero los problemas éticos son muy difíciles de determinar.