Medios de Comunicación

“Lo importante no es el soporte, sino encontrar un modelo de negocio sostenible”

Joris Luyendijk, de “The Guardian” y Vicente Jiménez, de “El País”, analizan la crisis de la industria periodística

La charla tuvo lugar en la IE University de Segovia, dentro del “Hay Festival”

Miriam Garcimartin | Martes 02 de septiembre de 2014

“Hay Festival” inauguró su ciclo de conversaciones en torno al futuro del periodismo, de la mano de dos importantes profesionales europeos: Joris Luyendijk y Vicente Jiménez. Los periodistas analizaron los desafíos a los que se enfrenta la prensa en la actualidad y dieron su visión sobre cómo podrían resolverse los problemas de financiación de los medios de comunicación.



Joris Luyendijk, escritor holandés y conocido bloguero de “The Guardian” y el director adjunto de “El País”, Vicente Jiménez, mantuvieron una charla distendida en el Aula Magna de IE University dentro del ciclo "Voces Libres" de "Hay Festival Segovia". Los dos periodistas proceden de medios de comunicación impresos, uno de los sectores que ha sufrido como ningún otro las consecuencias de la crisis económica y los cambios en las preferencias de los lectores de noticias. Por lo tanto, son muy conscientes de que el futuro de la profesión no pasa por este tipo de soporte.

Sin nostalgia ni sentimentalismo, Vicente Jiménez reconoce que, al igual que ha ocurrido en otros sectores industriales, “los periódicos, tal y como los entendemos ahora, están condenados. Conviene enfrentarlo sin dramatismo”. Joris Luyendijk, por su parte, entiende que Internet puede explicar de forma más lúdica una información a través de vídeos, gráficos o documentos en pdf, algo que no permite el papel.

Para ambos, sustituir un medio por otro es lo que siempre ha hecho la Humanidad para evolucionar, y ponen como ejemplo el barco de vapor o un coche de caballos: “siguen existiendo, pero ahora vamos en avión, que va más rápido”. Lo mismo ocurrirá con los periódicos: “es probable que no se extingan, pero serán irrelevantes”, afirma Luyendijk.

Aunque Internet sea el futuro, tampoco es la solución a todos los problemas del periodismo. Jiménez es rotundo al aseverar que “los periódicos en la red no somos nada, ni protagonistas de nada, lo son otros”. Los internautas que acceden a una web no pasan de la portada. Llegan a ella, miran y se van, no es una audiencia leal como la del papel. “Es una fiesta en la que simplemente nos dejan estar, pero no somos las estrellas”.

Son los periodistas los que tienen que luchar por devolver a su profesión el prestigio que ha perdido. En Internet cualquiera puede comunicar a través de una red social o un blog, pero hay que saber distinguir la información de la mera comunicación. Sólo las grandes organizaciones periodísticas saben cómo tratar la información a su alcance, porque tiene que haber detrás una infraestructura adecuada y un trabajo de grandes profesionales para que el resultado sea el que los lectores esperan.

Por lo tanto, los grandes medios y los buenos periodistas subsistirán en cualquier soporte. El problema ante el que nos enfrentamos en estos momentos es el de no haber encontrado un modelo de negocio sostenible, independientemente de cuál sea la plataforma en la que se publique.

“La crisis de la prensa no tiene interés para las autoridades españolas. Atender este problema no es financiar a los medios, sino poner medidas para que las empresas puedan sobrevivir”, comenta el director adjunto de “El País”, que considera que los gobiernos “prefieren una prensa débil y vulnerable”.

Luyendijk también está en contra de cualquier tipo de ayuda gubernamental a los medios, porque los políticos ahora mismo están contaminados por el mundo financiero que es el que rige nuestro mundo actualmente. Por eso, el modelo de financiación que el periodista holandés propone se asemejaría más al de las campañas políticas estadounidenses o al de organizaciones como Greenpeace: una especie de crowdfunding en el que si un colectivo quiere que un periodista investigue sobre un tema concreto, le financie para que lo haga.

Vicente Jiménez se mostró más escéptico sobre este modelo de financiación y reconoce que aún no hemos encontrado el más adecuado. Tras entonar el “mea culpa” de la profesión, que hasta ahora escribía sobre lo que quería sin atender a lo que el público demandaba, dictamina que la tecnología “nos ha hecho más vulnerables”. Ahora la autoridad la ejercen los lectores y las redes sociales, el llamado periodismo ciudadano. “El País” y otros grandes medios sufrieron las consecuencias del poder de la red cuando tuvieron que adelantar la publicación de todos los documentos de Wikileaks porque una persona en Basilea estaba twitteando la información un día antes de la fecha elegida por los periódicos para ofrecer la exclusiva.

El periodismo aún tiene que saber convivir con las bondades y maldades de un medio como Internet. La red ha proporcionado muchas herramientas interesantes para el desarrollo de una información de calidad, pero también ha abierto las puertas a otras voces que quieren ser escuchadas. Con la proliferación de todo tipo de webs, el público está expuesto a muchas informaciones mediocres, por lo que, aunque Vicente Jiménez tiene aún sus dudas, Joris Luyendijk no ve otra solución que la de que el 20% de personas que más dinero ganan proporcionen el dinero necesario para que los buenos periodistas ejerzan su trabajo si no quieren que el resto de la población sin recursos y más vulnerable ante las noticias que le llegan a través de distintos canales, se convierta en una sociedad desinformada. “Si los más privilegiados no entienden esto, la democracia está condenada”, sentencia.