Medios de Comunicación

La prensa francesa vive uno de sus peores años en 2013

2014 ha comenzado con subidas en el precio de los principales diarios

Miriam Garcimartin | Martes 02 de septiembre de 2014

Disminución de las ventas y de los ingresos por publicidad, déficits generalizados, despidos masivos, títulos a la venta o en peligro de cierre… 2013 ha sido un año nefasto para los periódicos galos, que se ven abocados a la formación de barricadas para resistir los embates de la crisis económica. La estrategia para 2014 pasa por el aumento del precio de los ejemplares en papel. ¿Es la medida más acertada?



Malos tiempos para las empresas periodísticas tradicionales en Francia. Según OJD, en 2013 las ventas de siete de los ocho diarios más importantes del país vecino cayeron durante los primeros diez meses del año. Excepto “La Croix”, el resto de títulos registraron cifras negativas, suavizadas para “Les Echos”, moderadas en el caso de “Le Figaro” y “Le Monde”, con descensos del 3% y el 5% respectivamente, pero muy preocupantes para “Le Parisien”, “Aujourd’hui en France” y “L’Équipe”, un 10% e incluso alarmantes para “Libération”, más de un 16%, informa “Direct Matin”. 

Las revistas y los periódicos regionales experimentan la misma tendencia. Un 90% de las revistas, 66 diarios y tres cuartas partes de los semanarios locales han visto cómo bajaban sus ventas irremediablemente.

Si los lectores no compran, los anunciantes tampoco invierten en prensa escrita. Los ingresos publicitarios se redujeron hasta un 10’1% el año pasado, por lo que las empresas se vieron abocadas a la reducción de costes, materializada en despidos y ventas de títulos.

Las compañías periodísticas soltaron lastre destruyendo puestos de trabajo, que continuarán en 2014. Diarios como “Libération” están en plena negociación con sus empleados para aplicar recortes salariales y evitar el despido. En cuanto a los movimientos en el mercado, muchas empresas pusieron a la venta títulos, como es el caso del grupo Lagardère, que pretende deshacerse de 10 revistas, o bien los semanarios, que buscan inversores desesperadamente para ser reflotados.

Pero a pesar de tomar medidas drásticas, la prensa francesa anotó pérdidas de 2 millones de euros en el caso de “Le Monde” y hasta de 17 millones para “Le Parisien”. Ahora el objetivo es encontrar cuanto antes fuentes de ingresos y, al parecer, las esperanzas están puestas en las versiones digitales y el aumento del precio de los ejemplares en papel para compensar pérdidas.

Por el momento, los títulos franceses se encuentran en pleno desarrollo de ediciones especiales para tabletas y servicios online de pago para suscriptores. Pero aún queda mucho trabajo por realizar en este terreno, ya que aunque las ventas han subido un 40% en 2013, no compensan la disminución de ingresos del papel. El gobierno francés se ha comprometido a pedir a Bruselas la aplicación del IVA reducido para los sitios web, lo que facilitaría la transición digital.

En cuanto a los títulos en papel, la decisión que han tomado las principales empresas pasa por un aumento en el precio de los ejemplares. “Le Monde” y “Les Echos” ya cuestan 2 euros, cifra récord nunca alcanzada por un título en Francia, informa “Atelier des Médias”. Los editores justifican esta decisión por su voluntad de seguir ofreciendo una información de calidad y apostar por la innovación.

Algunos expertos ya han alzado la voz para recordar que esta subida es inasumible para el lector medio, por lo que los periódicos en papel se convertirán en un producto al alcance de unos pocos. Los responsables de los medios responden que aumentar un 10% o 20% el precio, supondrá una pérdida de lectores del 3-4%, por lo que finalmente compensa. Pero hay ejemplos que indican que hay sistemas que funcionan sin necesidad de tocar el bolsillo del consumidor. “Times of India”, el periódico inglés más leído del mundo, ha reducido su precio 4 céntimos, su tirada es de 4 millones de ejemplares y siguen aumentando su audiencia y los ingresos publicitarios.

2014 será un año clave en el que más que nunca se pondrá a prueba la fidelidad de los lectores en papel en Francia. Y quizás ya se está rozando su límite.