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El ministro del Interior argentino admite que hay medios al servicio del Gobierno

Sergio Manaut | Martes 02 de septiembre de 2014

“Manipular la realidad a través de los medios de comunicación”. O, lo que es lo mismo, editorializar desde el Poder. Ésta fue la obsesión de Néstor Kirchner desde sus tiempos de gobernador de la patagónica provincia de Santa Cruz. Obsesión que no perdió –al contrario, acentuó– mientras ocupó el principal despacho de la Casa Rosa, ese, el que está destinado al presidente de la Nación. Fallecido Néstor, su viuda, heredera de su inmenso patrimonio económico y vicios políticos, continuó editorializando la realidad política y económica de Argentina. Pero en la semana que terminó hubo mucho ruido, el que producen las caretas cuando caen, ¿o el inconsciente le jugó un mala pasada al ministro del Interior de Cristina K?



Ya es un tema recurrente en el ámbito periodístico argentino hablar del manejo discrecional que hace de la pauta publicitaria oficial la Administración K: a mayor afinidad más dinero del Estado a través de la publicidad, independientemente de la difusión del medio, pertenezca éste a la prensa escrita, radio o televisión. Da igual. Lo importante es ahogar económicamente a las cabeceras díscolas y dar oxígeno a las amigas.

Este tema volvió a salir durante un reportaje de la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú  –una de las mejores valoradas del país–  al ministro del Interior Florencio Randazzo. La Nación lo publicó completo. Imperdible.

Ruiz Guiñazú: “Canal 7, Radio Nacional, la agencia Télam, la señal Encuentro, Paka Paka, Incaa TV, Télam TV, Telesur, FM Folcloric, FM Classic, FM Rock, TV Satelital... Todo esto se maneja con el dinero del Estado. Esto está en este momento al servicio de un partido político”.

Randazzo: “No. Al servicio del Gobierno, me entiende, no de un partido político. No veo que haya ningún tipo de dificultad en que haya programas desde otro lugar, como 678”.

Otra cosa: las propagandas oficiales, que no información sobre decisiones del Estado, va acompañada por la cara de Cristina Kirchner. Posiblemente, y a modo de recaudar dinero, alguna clínica de cirugía estética podría, a su vez, patrocinar a la publicidad oficial. “Círculo virtuoso”, le llaman.