Medios de Comunicación

El extraño caso de los medios digitales crecientes y la publicidad digital menguante

Los medios del futuro pueden estar ya entre nosotros

Miguel Ormaetxea | Martes 02 de septiembre de 2014

En el gran mercado de vanguardia de Estados Unidos se está produciendo una tal proliferación de nuevos proyectos de información digital que se empieza a hablar de burbuja, mientras las tarifas de la publicidad On Line caen sin cesar. En España se pueden llagar a crear una nueva web de información al día, pero las finanzas de la inmensa mayoría son un erial. ¿Qué está pasando?



"El mercado de la información digital se está haciendo muy concurrido y ya hay una cierta mentalidad de burbuja", dice Neil Doshi, experto del sector para CRT Capital. Las tarifas de la publicidad digital han ido cayendo hasta el 70% en algunos casos y empresas como AOL han dado pasos para sacar el pié del avispero. Sin embargo, hay que advertir que la mayor parte de los nuevos medios son de nicho, con la tecnología como tema recurrente y no cuentan con los ingresos de la publicidad digital tradicional entre sus bases financieras. Más bien parece que, tras una primera fase de la transición digital en la que, básicamente, se han replicado On Line las fórmulas de la prensa tradicional, hemos entrado en una segunda fase de cierto caos creativo, pero apuntando ya a fórmulas muy novedosas y diversificadas, conformando poco a poco el horizonte del nuevo ecosistema.

El futuro de los medios de comunicación en la era digital es muy probable que esté, más o menos, por aquí: habrá que seguir al fundador y presidente de Ebay, Pierre Omidyar, que ya ha enseñado un poco la "patita" de cómo será First Look Media, su proyecto de 250 millones de dólares. Se publicarán varias revistas digitales especializadas y se pondrá en marcha una potente fuerza periodística, que elaborarán muchos contenidos propios, de manera independiente y rigurosa. Pero también hay que seguir a Vox Media, con su "niño prodigio" Esdras Kein. Y a Vice Media, fundada por dos chicos canadienses, ya un conglomerado de noticias y entretenimiento, papel incluido. Han vendido un 5% de la compañía a 21 Century Fox por la bonita cifra de 70 millones de dólares. Por el floreciente lado de las noticias virales, tenemos a los campeones de BuzzFeed, con sus 80 millones de visitantes, líderes en publicidad nativa. Le siguen Upworthy, muy visual y Gawker, sin olvidarnos de ViralNova o Distractify. La información viral, con sus largos y ruidosos titulares, sus gatitos haciendo monadas y sus fotos y videos sensacionalistas, parece que atraviesan una especia de enfermedad infantil, una moda que puede ser bastante pasajera y que tiene poco que ver con el periodismo. Por otro lado, también podemos admirar el brillante diseño de The Verge o el éxito de Business Insider, participada por Jeff Bezos y ya muy rentable. Está empezando a alzar muros de pago en su bien nutrida oferta informativa. Pero para muros de pago está el proyecto Capital de Nueva York, cuya suscripción digital cuesta 6.000 dólares al año. (La suscripción digital al "New York Times" cuesta entre 195 y 455 dólares). Capital es un producto más de Politico, que empezaron el 2007 con 12 periodistas y ahora son más de 300. Su servicio Premium Pro cuesta la friolera de 3.000 a 100.000 dólares. Su diario de papel tira 40.000 ejemplares y proporciona el 50% de los ingresos del grupo. A esto hay que añadir unas cuentas webs europeas con bastante viento en la popa, algunas con precios de suscripción elevados.

Hay bastantes puntos en común: el más notable tal vez es que ninguno confía en la publicidad digital tradicional para financiarse. Se están diversificando extraordinariamente las fuentes de ingresos y el comercio electrónico empieza a tener un significativo protagonismo. Y anoten bien esto: en Estados Unidos y en bastantes países europeos (no en España, todavía), el público está dando muestras de estar dispuesto a pagar cantidades considerables de dinero por la buena información. Y está surgiendo un muy interesante y rentable sector informativo: la información privada. Pero de eso hablaremos otro día.