MÓVILES

África y Oriente Medio se afianzan en la carrera por el dinero móvil 

GSMA trabajará con 9 operadoras para acelerar su implantación

En los países desarrollados no termina de cuajar

Miriam Garcimartin | Martes 02 de septiembre de 2014

La organización de operadores móviles y compañías relacionadas (GSMA), ha anunciado que trabajará conjuntamente con varias empresas para acelerar la implantación de los servicios de dinero móvil en África y Oriente Medio. Estas cuentas ya superan en número a las bancarias en varios países, por lo que es imprescindible la eliminación de las barreras existentes y la prestación de apoyo normativo.



La GSMA se ha comprometido a trabajar junto a Bharti Airtel, el Grupo Etisalat, Millicom, MTN Group, Ooredoo Group, Orange, STC Group, Vodafone Group y Zain Group en el Mobile Money Interoperability (MMI), un programa global que pretende desarrollar una normativa para poner en práctica servicios financieros asequibles en 48 países de África y Oriente Medio.

En estas regiones hay 2.500 millones de personas que tienen un acceso limitado a los servicios bancarios tradicionales, lo que les impide invertir adecuadamente en sus medios de subsistencia para salir de la pobreza. Si se estima que 1.700 millones de estos ciudadanos cuentan con un teléfono móvil, la solución a su problema ha de pasar necesariamente por desarrollar servicios de dinero móvil, aprovechando la infraestructura existente, que posibiliten la realización de todo tipo de pagos, la concesión de créditos, la contratación de seguros, etc.

La GSMA asegura que las cuentas de dinero móviles ya superaban en 2013 a las bancarias en países como Camerún, Kenia, Madagascar, la República Democrática del Congo, Tanzania, Uganda, Gabón, Zambia y Zimbabwe. En total, el montante de las 341 millones de transacciones realizadas en África y Oriente Medio superó los 5.700 millones de dólares. En porcentajes, estas regiones representan el 58% del dinero móvil del mundo, con un 66% de todas las cuentas registradas y un 73% de cuentas activas.

En Kenia, más de una cuarta parte de la economía del país fluye a través de M-Pesa, un servicio que permite realizar transacciones a través del móvil, sin necesidad de acudir a una sucursal bancaria. M-Pesa ha sido adoptado por el 56% de los ciudadanos (14 millones de usuarios) desde que fue lanzado en 2007 por Safaricom, filial de Vodafone.

Sin embargo, mientras Kenia supera en movimientos de dinero móvil a EE.UU., otros países han tenido problemas a la hora de adoptar este sistema por culpa de una regulación que frena la innovación. Con el objetivo de impulsar estas transacciones, el programa MMI conectará a las operadoras con los bancos y los gobiernos para alcanzar a un mayor número de personas, desarrollará una guía de buenas prácticas y prestará apoyo normativo. Pero fundamentalmente posibilitará la interoperabilidad entre los servicios, que hoy actúan como sistemas de circuito cerrado en el que el dinero electrónico debe ser convertido en efectivo antes de poder ser enviado a un usuario de otro servicio de dinero móvil. El reto es lograr la cooperación entre regiones y crear sistemas interconectados que posibiliten la transferencia de fondos con sólo pulsar un botón.