Medios de Comunicación

Le Monde y Libération: dos modos diferentes de entender la revolución 2.0.

Ambos planean cómo reinventarse para dar el salto digital definitivo

Libé reduce su plantilla; el conservador la mantiene digitalizándola

Miriam Garcimartin | Miércoles 17 de septiembre de 2014

Esta semana, dos de los periódicos más importantes de Francia han celebrado unos comités de empresa en los que se han tomado decisiones cruciales para su futuro. Ambos medios se han visto abocados a apostar fuerte por una transición digital que les salve de la crisis financiera. Pero la manera de afrontar este proceso será muy diferente. ¿Deben ser los trabajadores los sacrificados en esta revolución?



La prensa tradicional francesa ha dado un paso al frente y finalmente ha decidido embarcarse en la aventura digital. Dos de los diarios más emblemáticos del país vecino celebran estos días sus comités de empresa. Estas reuniones les han servido para decidir qué reformas llevarán a cabo con el fin de adaptarse a las nuevas circunstancias que rodean la industria periodística del siglo XXI.

Teniendo la diversificación de sus negocios como objetivo común, difieren en la manera de alcanzarla. Hace unos días, Johan Hufnagel concedía una entrevista a “Les InRocks” en la que desvelaba algunas de las reformas que llevaría a cabo tras ser contratado para dar un impulso digital a “Libération”. Pero sería el director editorial Laurent Joffrin el que revelara que ese proceso de digitalización iría acompañado de la mayor reducción de plantilla en la historia del diario. Finalmente serán 93 las personas que perderán su empleo en una plantilla formada por 250 trabajadores, informa “Le Monde”.

Tras justificar la eliminación de puestos de trabajo alegando que para mantener la independencia del periódico y volver a ser rentable hay que pagar este precio, “Libération” pretende contar con una redacción unificada de 130 periodistas que trabajen en cualquier plataforma. Su función será difundir en la web todos los contenidos del diario, permitiendo el acceso gratuito a algunos artículos para después establecer un muro de pago. La edición impresa también sufrirá una renovación profunda durante el primer semestre de 2015, al igual que los suplementos. Entre sus planes también figura el lanzamiento de “Radio Libé” y varios canales temáticos en Internet. Para compensar estos gastos, el diario trasladará su sede del centro de París a una periferia donde los alquileres son más baratos.

Por su parte, el “Plan 2.0” de “Le Monde” será menos radical. La dirección se ha comprometido a mantener a su personal y limitarse a trasladar a 35 periodistas del papel a la edición digital. Entre sus proyectos digitales, destaca la creación de un canal sobre África en su web, llevar la revista “M” a Internet u ofrecer una edición matinal para móviles que lanzará con el dinero que recibió de Google en mayo. Fuentes cercanas al diario hablan también de un interés creciente por el vídeo que incluiría la compra de LCI, la cadena del grupo TF1 y la supresión del suplemento “Monde Télévision” en favor de una página diaria sobre “medios y tecnologías de la información”. Por último, los responsables de este medio se muestran muy ilusionados con la celebración de un festival este fin de semana lleno de actuaciones y debates en el que participarán cientos de personalidades, informa “L’Express”.

Aunque los dos diarios han visto reducir sus ingresos en los últimos años, lo cierto es que “Le Monde” es uno de los títulos que está solventando mejor la crisis, con una caída en las ventas del 1’6% compensada con el aumento constante de las suscripciones digitales. “Libération”, sin embargo, ha elevado su caída al 5’6% en un año, lo que ha llevado a sus responsables a considerar que los recortes son indispensables y que deben ser sus trabajadores los sacrificados.