MÓVILES

Las telecos buscan recuperar terreno en el mercado móvil

Mobile World Congress 2016 (5)

Miguel Ángel Ossorio Vega | Martes 23 de febrero de 2016
Las compañías proveedoras de servicios piensan que existe margen para crecer gracias a nuevas realidades como el Internet de las cosas.

En el MWC se ha puesto de manifiesto una lucha entre compañías condenadas a entenderse: fabricantes de móviles frente a proveedores de servicios. En los últimos años, han sido los fabricantes los que han podido marcar el rumbo del mercado móvil, pero dado el estancamiento de sus ventas, las telecos buscan aprovechar el momento para ampliar su negocio a nuevos frentes.

En el cuarto trimestre de 2015 las ventas de dispositivos móviles crecieron sólo un 10% más que en el mismo periodo de 2014, hasta los 400 millones de unidades. Se trata de las ventas más bajas desde 2008, cuando comenzó la fiebre del iPhone que convirtió a Apple en la empresa más valiosa del planeta, puesto que ha ostentado durante varios años hasta que Google consiguió sobrepasarla en febrero de este año.

“El móvil es todo, conectando a todo el mundo y todas las cosas”, explica al Financial Times Mats Granryd, director general de GSMA, el organismo que integra a las compañías de telecomunicaciones y que organiza el MWC.

Según los datos que maneja GSMA, la industria móvil genera casi el 4% del PIB mundial, con unos ingresos empresariales de más de 3 billones de dólares y más de 250.000 millones de dólares de recaudación de impuestos. Además, mantiene unos 25 millones de empleos en el mundo, cifra que se incrementará en los próximos años.

Los fabricantes saben que los nuevos dispositivos se venden menos, ya sea por su elevado precio, por la creciente competencia provocada por las nuevas marcas asiáticas o por el frenazo económico mundial que está afectando especialmente a países como China, un motor vital en el negocio móvil. De ahí que estén explorando nuevas vías para generar ingresos, como la realidad virtual o nuevos dispositivos como los wearables.

Sin embargo, parece que la verdadera oportunidad tanto para los fabricantes como para las telecos llegará de la mano del Internet de las cosas (IoT, Internet of Things). "Ahora estamos viendo una nueva frontera que emerge alrededor del Internet de las cosas. El consumo subyacente de ancho de banda continúa su trayectoria ascendente y no hay signos de que vaya a amainar”, explica Granryd.

Es ahí donde las telecos ven una oportunidad para crecer, ya que el Internet de las cosas supone millones de dispositivos conectados a la Red, lo que requerirá mejores conexiones y mayor velocidad, algo que sólo ellas podrán proporcionar a millares de nuevos clientes en todo el mundo. Existe potencial de crecimiento, ya que se estima que 1.000 millones de personas no están cubiertas todavía por redes móviles, mientras que 2.000 millones tienen cobertura, pero no utilizan Internet. Sin embargo, las telecos deberán enfrentarse en este campo a compañías como Google o Facebook, ambas con planes para dotar de conexión a Internet a comunidades que aún no disponen de este servicio gracias a nuevas tecnologías que requieren menor inversión y que permiten mayor rapidez para establecer redes.

Todo esto no quiere decir que el móvil esté acabado. De hecho, las oportunidades que se presentan en este campo son más importantes que nunca: el objetivo es que se conviertan en la puerta de entrada a distintos servicios, como la banca, el transporte e incluso la identificación personal. En esta edición del MWC ya se ha visto cómo el móvil servirá para abrir el coche a distancia o incluso controlar aspectos del hogar. Y son esos nuevos usos los que redefinirán la relación de las telecos con sus clientes, según explican algunas fuentes del sector.

La llegada de la eSIM permitirá que los clientes puedan moverse entre compañías con mayor rapidez y facilidad, lo que presenta un reto para estas compañías. A su vez, el creciente consumo de datos modificará la forma en que se tarifican estos servicios, hasta el punto de que algunos expertos ya han pronosticado el fin del actual modelo de pago según volumen de consumo de datos y piensan que debería ser sustituido por uno en el que el usuario pague según los servicios a los que quiera poder acceder.

TEMAS RELACIONADOS: