Medios de Comunicación

“El poder político desea alargar la vida de la prensa tradicional porque es más controlable”

Pedro J. Ramírez en el Foro de la Nueva Comunicación (2)

El periodista dio su visión sobre los medios tradicionales en papel

Miriam Garcimartin | Lunes 05 de diciembre de 2016

Nueva Economía Fórum desarrolla el Foro de la Nueva Comunicación, tribuna de debate donde los principales grupos editoriales y audiovisuales encuentran un espacio propio en el que exponer sus principales logros, sus próximos retos y sus líneas estratégicas.



Tras ser despedido de ‘El Mundo’, Pedro J. Ramírez decidió apostar decididamente por el formato digital. Desde entonces se ha convertido en una de las voces más críticas con el papel y unos medios tradicionales que se empeñan en aferrarse a un negocio que reporta caídas en su difusión en torno al 15-20% y con “costes estructurales muy rígidos en partidas como la impresión o la distribución”.

En muy poco tiempo el declive del sector se ha hecho más evidente: en 2015 solo había un periódico generalista vendiendo por encima de 100.000 copias y hoy ese mismo periódico apenas supera las 70.000. Hace un año, Pedro J. invocó “el pronóstico de la revista especializada ‘Media-tics’ que auguraba que en 8 años dejaría de haber ediciones impresas de los periódicos”. En base a la predicción que realizamos desde nuestra web, “en 2023 no habrá ediciones impresas, y si las hay tendrán un valor marginal, muy testimonial”.

Pero este hundimiento no solo tiene un coste económico, sino de independencia editorial. Que el negocio dejara de ser rentable supuso que los medios se supeditaran “al yugo del poder político y económico”. Así nació la figura del comisario político, un intermediario entre el poder y las redacciones que se encarga de “aliviar las cuentas de resultados a cambio del sometimiento y la docilidad editorial”.

Así se explica que el poder político desee fervientemente “alargar artificialmente la vida de la prensa tradicional, en la medida en que resulta más controlable”. Algo así como lo que ocurre con el duopolio perfecto que existe en el mundo televisivo, con el que el periodista es especialmente crítico.

La forma de alargar el ciclo vital del papel es beneficiando a esta prensa con “una inversión publicitaria más alta de la que proporcionalmente le correspondería”. O poniendo objeciones a la candidatura del que podría ser nuevo presidente de la AEDE, Javier Moll, porque propone integrar en la asociación a los medios digitales. El periodista considera que la mentalidad de algunos ejecutivos de AEDE es la de un “gremio medieval” que piensa “que manteniendo izado el puente levadizo podrán impedir que lleguen los bárbaros a saquear las bolsas de lectores que creen conservar cautivas”. La excusa de no mezclar medios tradicionales y digitales por las posibles rencillas que hay entre ellos (PRISA no aceptaría sentarse con ‘El Confidencial’ por publicar noticias sobre los negocios petroleros de Juan Luis Cebrián, o Unidad Editorial con ‘El Español’ por su conflicto con Pedro J.), no son más que excusas. Pedro J. ya ha asegurado que “siento una total amnesia” respecto a su salida de “El Mundo”, pero sí quiso romper una lanza en favor de ‘El Confidencial’ tras ser acusado por Cebrián de competencia desleal. “Invocar la competencia desleal para tratar de intimidar a un medio de comunicación de que siga publicando informaciones veraces y relevantes supone utilizar el código mercantil como un escudo para la impunidad y una mordaza frente a la transparencia”.

El periodismo español se encuentra ahora en un período de transición, “en el que lo viejo todavía no ha desaparecido y lo nuevo no ha terminado de nacer”. Y eso que es la propia prensa tradicional la que más necesita acelerar el cambio, “porque la urgencia de la caída de sus ingresos va a crear una mayor presión sobre la cuenta de resultados”.

Pedro J. señala que si este proceso de transformación está siendo más lento que en otros países de nuestro entorno es porque “todavía no se ha generalizado el nuevo modelo de negocio basado en un modelo mixto: ingresos por venta de publicidad en todas sus modalidades deben complementarse con ingresos por la venta de contenidos”. ‘El Español’ está siendo pionero en la aplicación de este sistema, ofreciendo a sus 14.000 suscriptores navegación sin límite por su web y otras ventajas adicionales, mientras que sus competidores ofrecen todo su contenido de forma gratuita. Por eso insta a sus colegas a que se decanten por el modelo mixto, la verdadera “senda virtuosa”.

“Todo esto se aceleraría si hubiera una mayor colaboración entre los actores del sector” en temas como el IVA, las relaciones con Facebook y Google, la publicidad, los adblockers o las empresas de medición de audiencias. Pero Pedro J. es pesimista en este sentido, y para ilustrarlo contó la fábula de los dos editores que van por la carretera y tropiezan con una lámpara de la que sale un genio que le dice a uno de ellos: “pídeme lo que quieras, pero con la salvedad de que a tu compañero le daré el doble”. Al oír esto, el editor no le pide que crezca su audiencia o la inversión publicitaria, “lo que le pide es que le saque un ojo, por el placer de ver a su colega ciego, y que le compense sobradamente la incomodidad de quedarse tuerto”.

En cuanto a cuál será el panorama de medios del futuro en nuestro país, vaticina que “se va a ir configurando una primera división de la prensa nacional, generalista, con la convergencia entre los dos o tres medios tradicionales, que tienen una fuerte presencia también en el mundo digital, y los dos o tres primeros medios nativos”. Y por supuesto, en esa Liga ve jugando a ‘El Español’.

En definitiva, el periodista tiene claro que la inmensa mayoría de los españoles ya conoce las últimas noticias a través de las alertas que llegan a su teléfono móvil, incluidas aquellas exclusivas que intentan ocultar otros. “Nadie dirá dentro de poco: tú diriges un periódico digital. Porque todos serán digitales”, sentencia.

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