Medios de Comunicación

SOS: periodistas españoles en peligro

Portada del libro de Cristina Fallarás en el que relata su desahucio

Cristina Fallarás y José Antonio Abellán han sido los últimos en denunciar situaciones adversas, censuras y presiones de todo tipo en nuestro sector

Miriam Garcimartin | Martes 14 de febrero de 2017

El panorama laboral de los periodistas en España es desolador, con un nivel de paro estratosférico. Para los profesionales anónimos es muy difícil sobrevivir desde el punto de vista económico, pero son muchos los casos de comunicadores célebres que también han denunciado situaciones difíciles de digerir en un país democrático.



La semana pasada, dos periodistas reconocidos de nuestro país se convirtieron en noticia. Son dos nombres más que se suman a una larga lista de profesionales de la comunicación que están sufriendo situaciones que atentan contra los derechos al trabajo, a un salario digno y a la información.

El miércoles, José Antonio Abellán abría la caja de los truenos al denunciar la situación personal que está viviendo desde hace más de seis años. En una conferencia de prensa, el periodista aseguró que está sufriendo un “acoso y derribo” sin precedentes que comienza en el momento en el que la COPE le comunica que ha fichado al equipo de deportes de la SER. Los directivos de la emisora querían que continuara ocupando cargos importantes en la dirección de varios medios, pero en ningún caso volver a ponerse ante los micrófonos.

Ante la negativa de Abellán, el caso quedó pendiente de un arbitraje que se fue dilatando sin ningún tipo de explicación, hasta que meses después se produjo una reunión con el presidente de la cadena COPE, Fernando Giménez Barriocanal. En ella, Barriocanal informaba al periodista de que era él el que estaba retrasando el arbitraje a propósito y que había hablado con todos sus amigos del mundo de la comunicación para que ninguno le contratara hasta que él quisiera. La amenaza se ha cumplido hasta el momento, con diversos boicots de los que el periodista dio buena cuenta en la rueda de prensa. Uno de los más sonados fue el de Mediaset. El periodista dejó de ser llamado para colaborar en “La Noria” y su amigo Paolo Vasile le confesó que “me presionan desde España y el Vaticano, no puedo negarme. Es la primera vez que tengo que vetar a alguien, pero tú no puedes entrar en Telecinco nunca más hasta que no me den permiso”.

En los días en los que aún no se había elegido un nuevo consejero delegado en Vocento, directivos de la compañía propusieron a Abellán que firmara un contrato exprés para trabajar en Punto Radio antes de que llegara alguien que impidiera su llegada. Tan solo unos meses después, Vocento negocia la venta de Punto Radio a COPE. Aunque Abellán realizó una contraoferta, finalmente es rechazada y le exigen que abandone inmediatamente la cadena. Lo increíble del caso, aparte de que acusaran a Abellán de haber dejado tirada a la empresa, es que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia permitió que COPE cerrara todas las emisoras de Punto Radio y los empleados se fueran a la calle. Al parecer, esta operación ha contribuido a hundir económicamente a la cadena, pero nadie ha hecho nada para evitarlo.

El periplo de Abellán continúa, pero cuando parecía que ya levantaba cabeza con el proyecto de Radio 4G, se ve envuelto en una operación que está ahogando económicamente su radio. Se trata de un acuerdo comercial con Publiespaña, propiedad de Mediaset, para comercializar Radio 4G. Cuando parecía que se había llegado a un acuerdo, Vasile volvió a poner problemas y a exigir que Abellán deje de ser accionista de la compañía para que la operación siga adelante. A pesar de que el periodista sale de su propia empresa, desde que se concretó esta alianza hace casi un año no han conseguido ningún contrato publicitario para Radio 4G, lo que se agrava por el hecho de que Publiespaña tiene la exclusividad de la publicidad y Abellán no puede negociar por su cuenta con ninguna marca. Vasile no responde a sus burofaxes (Abellán sugiere que Giménez Barriocanal debe conocer información sensible sobre el ejecutivo para que baile a su son) y el dirigente de COPE le acaba reconociendo que es él el que está detrás de esta y de todas las operaciones de boicot aquí relatadas. ¿Cuál es la razón de este ensañamiento? Abellán aún se lo pregunta.

Cristina Fallarás abandona ‘Diario16.com’

Solo unos días después de conocer el caso de José Antonio Abellán, la periodista Cristina Fallarás anunciaba en Twitter que abandonaba la dirección de ‘Diario16.com’. En un escrito, Fallarás explicaba que “las condiciones laborales que propone la empresa editora me resultan inaceptables, personalmente y en general”. La periodista recalca en varios tuits que “quien participa en la explotación de los trabajadores ES explotación” y denuncia que “si seguimos permitiendo el castigo económico al periodista, perdemos lo q somos”. Hace unos días, la comunicadora expresaba en el Foro de la Nueva Comunicación que “pertenecemos a una profesión que está desapareciendo”, y a la vista de lo sucedido estos días, no solo se trata de la pérdida de relevancia del trabajo periodístico, sino también de los derechos laborales.

En una entrevista concedida a 'La Cafetera' de Radiocable, Fallarás ahonda en la razón de su renuncia: "España es un país donde siempre hay silencio en torno a los temas más peliagudos. Y en periodismo, a medida que hemos ido perdiendo nuestros trabajos y nuestros derechos, nos hemos ido callando. En lo que llevamos de crisis han echado a la calle a 15.000 periodistas y no ha pasado nada. Y a esos 15.000 poco a poco les han ido readmitiendo, pero pagando autónomos o la pieza a 20 o 30 euros, y nos hemos callado". La exdirectora reivindica que quizá su marcha "era la manera de decir las cosas en voz alta". Fallarás denuncia que los periodistas no tienen por qué hacerse cargo de los problemas económicos de unas empresas periodísticas "que tampoco han perdido tanto dinero", y defiende que los trabajadores acepten esas malas condiciones laborales por ser el eslabón débil. "El silencio y la aquiescencia son argumentos que utiliza la empresa. Si el periodista está de acuerdo o se calla, ¿quién eres tú para decirlo? Pues como en la violencia de género, alguien tiene que romper con esto, alguien tiene que decirlo porque la víctima no lo va a hacer".

La situación del periodista, afirma Fallarás, es tan precaria, "que llegó un momento que me dije que iba a ganar más dinero sirviendo copas en un bar". En Twitter dio una pista de las condiciones de las que está hablando. Un tuitero decía que entonces se trataba todo de una cuestión de dinero y respondía a otra usuaria que a ver si se creía que Fallarás cobraba 1.000€, por lo que la periodista intervino para responder con un rotundo: “menos”. En otros tuits añadía que no podía participar en la “miserización de la información”, ni en la “destrucción del periodismo”, ni en el “poder del dinero frente a la decencia”. Aunque de esta forma se convierta en una periodista incómoda a la que muchos medios no van a querer contratar. Por el momento sobrevive con cuatro colaboraciones mensuales en "Las Mañanas de Cuatro", recalcando que aparecer en tertulias televisivas "dan una percepción falsa de trabajo".

La periodista publicó en 2013 un libro titulado “A la puta calle” en el que narraba en primera persona su desahucio. Su descenso a los infiernos comenzó al ser despedida como subdirectora del diario ‘ADN’ cuando estaba embarazada de ocho meses.

Censura empresarial

En los últimos años hemos conocido varios casos de periodistas mediáticos que han sido apartados de sus trabajos por cuestiones que van más allá de una decisión empresarial. Un asunto que sigue ocupando los trending topics de Twitter es el de Jesús Cintora. El periodista fue apartado de ‘Las Mañanas de Cuatro’ en un momento en el que superaba en audiencia a su rival Antonio García Ferreras, supuestamente por las quejas a Mediaset de algunos partidos como el PP, que no se sentían bien tratados en el programa. Rafael Hernando llegó a acusarle en directo de que su línea editorial consistía en incentivar la idea de que los políticos "son unos corruptos y unos sinvergüenzas".

El Grupo PRISA también ha colaborado notablemente en aumentar esta lista de damnificados. Ignacio Escolar publicó en ‘eldiario.es’ los nombres de las personas que aparecían en los Papeles de Panamá, entre ellas el de la esposa de Juan Luis Cebrián, motivo suficiente para que el directivo considerara “incompatible” su presencia en la SER. El director de Radiocable, Fernando Berlín, consideró que su despido de la emisora ocultaba razones comerciales (dirige otra cadena de radio), pero sobre todo ideológicas. Ambos periodistas también resultaban demasiado incómodos por su ideología de izquierdas. En el caso del veterano periodista Miguel Ángel Aguilar, su despido de ‘El País’ se produjo tras denunciar en ‘The New York Times’ que la situación en su periódico había “alcanzado niveles de censura”. El último posible caso de censura se ha producido este mismo mes, con el despido de la periodista de la sección de internacional Lara Otero. La empresa alega “causas objetivas” en un plan que se llevará por delante hasta 17 empleos a lo largo de este año, pero sus compañeros denuncian que la Dirección se ha tomado represalias. ¿La razón? Una encuesta de opinión entre la plantilla sobre el estado del diario en la que Antonio Caño no habría quedado muy bien parado. Al conocer los resultados, el director prohibió que se revelaran los detalles a la redacción para evitar filtraciones, informa ‘PRNoticias’. Otero pidió conocer la valoración del director y tan solo una semana después se hizo efectivo su despido.

En el otro lado del espectro ideológico, los directores Eduardo Inda y Francisco Marhuenda bromearon en ‘Es la mañana de Federico’ de esRadio con la posibilidad de que Pablo Iglesias haya vetado su presencia en ‘La Sexta Noche’. Después de que Inda provocara la salida repentina del economista Juan Torres tras asegurar, entre otras cosas, que era “el economista de cabecera de Podemos”, los periodistas ya no participaron en las entrevistas a Miguel Urbán, Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, y su presencia en el programa se ha reducido considerablemente. Ambos eran los únicos tertulianos que permanecían en el plató durante todos los debates. Marhuenda asegura que le convencieron las explicaciones de la cadena de querer incluir una mesa social en la segunda parte del programa, pero sí denuncia una “campaña infecta” para apartar a Inda. También fue sonado el rifirrafe que protagonizaron con el director de ‘Salvados’.

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