El Blog de Salvador Molina

Facebook y SnapChat, dos polos opuestos

Salvador Molina | Martes 28 de marzo de 2017

No vale todo, amigo. ¡Hagan sus apuestas! Pero tienten sus ropas antes de apostar a caballo ganador en esta difícil contienda de la economía digital y el social media.



Facebook es para los inversores el unicornio de los unicornios. Es la estrella rutilante que ha cuadrado el círculo de las redes sociales añadiendo a millones de usuarios un modelo de monetización. En castizo, que además de crecer en tamaño hasta sabe ganar dinero.

El milagro de Facebook le aporta un 266% de revalorización al accionista que compró acciones en 2012 cuando salió a Bolsa. Y esto no admite dudas. ¡Facebook es un buen negocio!

El nuevo Microsoft de las redes sociales ha conseguido hacer rentable su red con anuncios, perfiles corporativos, venta de productos, etc. En fin, Facebook es mucho más que una red de estudiantes o jóvenes intercambiando fotos, quedadas o comentarios jocosos. La red de Mark Zuckerberg es un éxito de ingresos.

Pero lo más importante del gigante azul es que es un pulpo con muchos tentáculos. Su crecimiento no es endogámico, sino que ha sabido absorber y rentabilizar también a potenciales competidores como Whatsapp, sumándolo a Messenger y a Instagram.

Y ahora, la batalla del 2017 va dirigida al resto del universo internet. Con el Marketplace que ensaya ya en cuatro mercados del mundo está dando un jaque mate en toda regla a los Wallapop que hay repartidos por la red de redes. Hasta Amazon debería hacérselo mirar.

Esto se suma al otro jaque mate dado al universo empleador. Pone en riesgo el imperio de LinkedIn (Xing, Bebee…) y el de los infojobs (infoempleo, Job&Talent…). Su servicio ‘jobs’ desde Facebook permite interactuar a más de 1.800 millones de usuarios de todo el mundo en la búsqueda y reclutamiento de empleados. Recordemos que LinkedIn, que es la referencia mundial en el sector, aglutina a 500 millones de usuarios, menos de un tercio que Facebook.

Y es que Facebook es en social media el nuevo Apple de la telefonía, el nuevo Microsoft de la informática y el nuevo Google de los buscadores. El universo Facebook será como el universo Disney en pocos años: un mundo de fantasía y fans por todo el planeta.

Las sombras del fantasma

En la cruz de la moneda encontramos a SnapChat, la red social del fantasma, de los jóvenes, de la ciberseguridad, del postureo y los filtros divertidos. Los jóvenes hasta 17 años encontraron otra manera de relacionarse basada en fotos y no tanto en textos aburridos que había que razonar.

Hace un mes que salió a cotizar en el parqué de Wall Street, después de rechazar suculentas ofertas de adquisición. Eso sí, sus promotores fueron honestos y pusieron literalmente en el folleto de emisión que nunca habían ganado dinero y que nunca aspiraban a ganarlo. Pese a todo, su colocación fue un éxito llegando a revalorizarse un 44% al poco de salir a cotizar. Pero un mes después, la realidad es innegable: vale dos tercios menos que en su precio de salida (-64%) y sigue cotizando a la baja, como si estuviera en una lonja de pescado.

Algunos siguen prometiendo que SnapChat es el nuevo Facebook, pero los agentes del mercado no se lo creen y varios fondos de pensiones han pedido que se prohíba que entre en los rankings más serios, en los selectivos del mercado.

Y es que en la economía digital no vale todo. También hay carbón y diamantes, pero estos últimos escasean, cuesta encontrarlos y valen más que su peso en oro. ¡Ojo al dato!

Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN de Telemadrid y de la Asociación de Profesionales de la Comunicación (ProCom)