Tecnologías Emergentes

Estados Unidos permitirá la impresión 3D de armas semiautomáticas

Cody Wilson, de 25 años, muestra la pistola de plástico que imprimió en 3D en 2013 y luego compartió en Internet.

Se abre una nueva era acompañada de una gran incógnita sobre la seguridad global

Miguel Ángel Ossorio Vega | Jueves 12 de julio de 2018
Los ciudadanos podrán descargar los modelos de Internet e imprimirlos en su casa. Una sentencia histórica avala un modelo repleto de interrogantes y que plantea el enorme reto de controlar la proliferación de armas, con consecuencias de alcance mundial.

Que levante la mano quien se haya descargado alguna vez una canción en MP3. Durante muchos años fue tan fácil como acudir al programa de turno, realizar una búsqueda y esperar unos minutos para tener el archivo y utilizarlo sin límites. Un modelo que ahora podría replicarse... con las armas: cualquier persona podrá descargar un modelo de arma semiautomática listo para cargarlo en una impresora 3D, pulsar el botón de imprimir y esperar algunos minutos hasta tener entre manos la posibilidad de herir o matar a alguien. Tan simple como aterrador.

El Gobierno estadounidense no ha tenido más remedio que permitir un modelo que plantea serias dudas incluso entre los máximos defensores de las armas. La razón debemos buscarla en algo tan aparentemente alejado del asunto como la libertad de expresión y en el enfrentamiento judicial que el texano Cody Wilson comenzó en 2015 contra su país. Wilson, de apenas 25 años, creó en 2013 la primera arma impresa en 3D, una pistola a la que puso el nombre de 'Liberator'. Después subió a Internet el modelo para que otras personas pudieran descargarlo e imprimir su propia 'Liberator'. Consiguió 100.000 descargas antes de que la Justicia lo persiguiera por saltarse las leyes que restringen la exportación de armas.

Wilson cerró su web para evitar problemas, pero dos años después decidió contraatacar y demandar a los Estados Unidos por vulnerar su libertad de expresión y su derecho a portar armas. El Gobierno reculó y llegó a un acuerdo con Wilson que fue avalado por la Corte texana, aunque ha logrado imponer ciertas restricciones: los modelos no podrán versar sobre armas automáticas y deberán tener menos de 50mm. Nada dice que imprimir tus propias armas, que será legal salvo si el objetivo es venderlas después.

La decisión del Gobierno estadounidense plantea numerosas incógnitas y abre la puerta a peligros como que condenados por diversos delitos, menores o personas con desórdenes mentales puedan imprimir sus propias armas, saltándose los ya de por sí laxos controles que existen en el país. De rebote, la potencial proliferación incontrolada de armas impresas podría afectar a terceros países en los que el control de armas es mucho más efectivo. Y, en cualquier caso, que en Estados Unidos sea legal intercambiar modelos 3D de armas supone un riesgo generalizado para el mundo. De hecho, el propio Cody Wilson vaticina que "habrá servicios de streaming para las armas semiautomáticas" similares a los que ya existen para la música, las series o las películas. Es mejor no pensarlo.

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