Prefiero entender un por qué

Cómo motivarte, impulsar tu vida y sentirte mejor

José Luis Zunni | Martes 26 de julio de 2022
Lo que te voy a decir no corresponde a una escena de una película (aunque podría serlo), sino a que por un momento representes un papel (como un actor) y te mires al espejo y te preguntes a ti mismo si te gusta lo que ves.

¿Por qué te insto a que lo hagas? Porque es frecuente (no es ninguna maldición ni conjura masónica) que, en algún momento de nuestra vida, las personas dudemos de nuestras habilidades y capacidades para el trabajo que hacemos, o no nos encontremos a gusto por algunos cambios que se implementaron en la organización y que afecta nuestro departamento, aunque muy en particular, las funciones que estamos realizando hasta el mismo día de hoy.



También es cierto que fuera del ámbito de relación laboral directamente vinculado a nuestras funciones y responsabilidades (digamos la parte operativa que hacemos a diario), entra a formar parte indispensable de nuestros sentimientos y estados de ánimo (atributos intangibles pero determinantes) todo ese otro ámbito esencial en nuestra existencia: nos referimos a las relaciones interpersonales con nuestros compañeros de trabajo, jefes, con la dirección, con clientes, proveedores, etc. Y en toda esta locura diaria de trabajo operativo sumado a las relaciones interpersonales necesarias que a diario mantenemos para hacer nuestra tarea, nos pone a menudo sin habernos percatado, en un estado de pérdida de confianza (como decir poca confianza en nosotros mismos).

Es muy fácil obsesionarse con los aspectos negativos que se producen en nuestra cabeza e invaden nuestros sentimientos, dejando que prevalezcan sobre todo lo positivo que hacemos, decimos y pensamos. Esto es un síntoma de esa pérdida de confianza, de darnos por derrotados antes de presentar pelea. Ese sentimiento que a todo el mundo le aflora en algún momento de “no querernos ni estar orgullosos de lo que hacemos” cuando debemos procurar, para lograr un nivel de satisfacción con nuestra vida más o menos razonable, amarnos a nosotros mismos (sin exageraciones que nos lleven a egos insoportables) y que nos hagan sentir orgullosos de quiénes somos.

La autoestima y el bienestar

Cuando logramos desarrollar la autoestima, sin duda es una herramienta vital para nuestro bienestar mental y emocional. Ese sentirse bien que se refleja en nuestro rostro. Y una consecuencia directa de ello, es que tomamos actitudes muy proactivas, nos referimos a tomar decisiones, no temer a los cambios, creer en nosotros mismos…en suma…disfrutar de libertad y actuar con coraje sin miedo a dejar nuestra zona de confort y poder adentrarnos en terrenos desconocidos, sea en nuevas actividades dentro de nuestras habituales responsabilidades y tares, o en el plano de las relaciones personales, en las que nos da miedo, por ejemplo, asumir un compromiso más serio con la pareja que estamos actualmente compartiendo tiempo, pero no toda nuestra vida.

Comienza por auto-aceptarte

El camino para que mejoremos la confianza en nosotros mismos a veces no es sencillo. Pero puedes comenzar a transitarlo a fin de erradicar la maleza que cubre tu sendero hacia la auto-aceptación. Es posible. Pero, además, es imprescindible que lo hagas, porque caso contrario, jamás podrás disfrutar de esa libertad ni seguridad para lograr unos niveles mínimos aceptables de bienestar personal. Ese sentirse bien que aflora en la piel y en rostro, pero que es frágil y desaparece cuando somos débiles respecto a lo que tenemos que enfrentar, sea más simple o más complejo.

Debemos aclarar que la auto confianza puede significar diferentes cosas para cada persona, aunque para todas significa un sentido de fe en uno mismo y en nuestra capacidad para tener éxito.

También está fuertemente ligado a la auto-aceptación y la autoconciencia. La capacidad de verse a sí mismo como un ser humano completo, con defectos y, aún, así, querernos como somos. Buscar que el reflejo de nuestra imagen en el espejo nos sea agradable. Que nos gustemos.

Conocernos a nosotros mismos

La confianza en uno mismo puede depender de la situación. Si la persona es un deportista de élite, la continua búsqueda de mejores marcas le puede dar una mala pasada, o sea, que, en ese mismo momento de una prueba, le invada el miedo al fracaso porque sienta que no puede superar su propia marca y aún (el pensamiento negativo) pueda bajarla. Por eso, conocerse bien a uno mismo, saber que cuando aparecen estas imágenes de dudas en nuestra cabeza hay que erradicarlas con dos cosas: la confianza en uno mismo y la acción inmediata. Actuar para superar la marca.

Y si hoy no estamos en el día para hacerlo, hay un mañana, no es el final de nuestra carrera. Esto es importante comprenderlo y saber disculparnos. Y lo conveniente para desarrollar esa confianza en nosotros mismos es lograr un auto conocimiento muy elevado de cómo actuamos, sentimos, pensamos, qué nos preocupa, qué nos altera, etc.

Opiniones positivas y bienestar

¿Por qué las opiniones positivas sobre uno mismo son tan esenciales para el bienestar?

Es que nosotros mismos podemos ser capaces de levantarnos el ánimo para sentirnos mejor. Esos momentos en los que te invade la tristeza o la melancolía, pero con tu positivismo y tu auto confianza estás poniendo barreras a esa fuerza que te hunde y estás mejor preparado para mantener una disposición alegre. Ten en cuenta que la autopercepción tiene un impacto real en su salud emocional, salud mental y física, e incluso en tus posibilidades de lograr tus objetivos.

Son muchos los estudios científicos que vinculan la baja confianza en uno mismo, los trastornos de salud mental y los problemas de abuso de sustancias. Y esto no es opinión: son datos, tristes evidencias de la realidad y en todos los países.

También la ciencia ha demostrado que aquellas personas que estuvieron un tiempo en situaciones de baja confianza en ellas mismas, terminaron afectando ese impulso vital y no menos importante, la capacidad para cuidarse y darle importancia tanto a los síntomas de salud física como estados emocionales sobrevinientes, especialmente angustia y lo más grave, depresión.

Aquellas personas que han logrado un nivel razonable y cierta estabilidad en su auto confianza, siempre son las más propensas a priorizar las prácticas de autocuidado, tanto en cuanto a la higiene personal, como la buena forma física, la buena nutrición, el sueño regular y la interacción social.

Carrera profesional y relaciones personales

Las personas somos un poderoso núcleo de sentimientos organizados en un todo unido (cuerpo y mente), desde el cual administramos nuestras habilidades y capacidades diariamente en los ámbitos laborales y personales. Pero está soportado por un tejido intangible de emociones y sentimientos entrelazados que dan sentido y dirección a todo ese potencial de capacidades y energías que se traducen en nuestras actitudes frente al día a día. En general, nuestra forma de entender y vivir la vida.

Ambos espacios de nuestra existencia están fuertemente ligados a nuestra confianza en nosotros mismos. Se han realizado importantes investigaciones sobre la autoestima y sus efectos en nuestra calidad de vida. Y la investigación científica ha puesto sobre la mesa un patrón innegable que demuestra que las personas con mucha confianza en sí mismas tienen más probabilidades de experimentar relaciones positivas con colegas, amigos, parejas y familiares. También experimentan un mayor éxito en los planos laborales, profesionales y académicos. Destacan por encima de la media.