www.media-tics.com

El trading de alta frecuencia

Los robots pueden hundir la bolsa

Los robots pueden hundir la bolsa

Mueven dos tercios de Wall Street

martes 02 de septiembre de 2014, 12:00h

Máquinas robotizadas mueven millones de acciones bursátiles en milisegundos en todo el mundo. Deciden sobre las dos terceras partes de las acciones estadounidenses, y la tercera parte de las francesas. Es el trading de alta frecuencia, que obtuvo un beneficio superior a los 3.000 millones de $ en Estados Unidos. También se equivocan, han estado a punto de hundir empresas. Ni a los brokers ni a los reguladores bursátiles les gusta decir que las máquinas deciden la economía mundial. Llevan años haciéndolo, hasta el punto de que se han detectado informáticos contratados por casas de bolsa para diseñar operaciones con que engañar a los robots de sus competidores.

El trading de alta frecuencia saltó a los medios de comunicación de todo el mundo el seis de mayo de 2010, cuando las máquinas perdieron el control por una orden equivocada, y hundieron los mercados de todo el mundo sin saberlo. A las 14 horas, Wall Street se desmoronó, el Dow Jones cayó un 10% en 15 segundos, y algunas acciones pasaron de 45 $ a cero. Los expertos creían que era debido a un virus informático, pero fue provocado por un robot de unos fondos de pensiones estadounidense que vendió unos 3.000 contratos en un momento. El robot escapó al control de su operador, y saturó la red telemática de Wall Street en 14 minutos.  

Las caídas por órdenes de ventas ininterrumpidas se sucedieron en cascada por el resto de las bolsas estadounidenses pues las máquinas están programadas para vender ante determinados sucesos del mercado. Procter & Gamble, por ejemplo, perdió 150 millones de $ en 14 segundos, y habría perdido la mitad de su valor bursátil de mantenerse la tendencia durante más tiempo, poniendo en peligro sus 127.000 puestos de trabajo.

Un humano logró cortar el caos que hubiera terminado en un crack bursátil mundial. El responsable de la bolsa de Chicago realizó una pausa durante cinco segundos, algo nunca hecho, y al reactivar la sesión volvió la actividad con normalidad cortando las órdenes de venta. Las autoridades que investigaron el suceso aseguraron que los agentes robotizados no tuvieron nada que ver. Las dos terceras partes de las acciones estadounidenses están movidas por robots en todos sus mercados.

El suceso sigue levantando ampollas varios años después, dado que la robotización de los mercados financieros aumenta de forma opaca. El tradig de alta frecuencia tiene cinco años de vida en Europa, y realiza un tercio de los movimientos europeos. Hay un lobby europeo de trading financiero. En la bolsa de París, por ejemplo, las máquinas mueven la tercera parte de las acciones aunque lo hacen desde unas instalaciones londinenses propiedad de Euronext (proveedor global de pagos electrónicos y transacciones para instituciones financieras) sin que ni siquiera su nombre aparezca en la puerta, y para alejarse de las pesquisas policiales francesas. Quienes trabajan en las instalaciones han declarado a cara tapada en reportajes televisivos sobre la imposibilidad de una caída súbita de la bolsa de París, similar a la de Wall Street, dados los cortocircuitos instalados ante fluctuaciones excesivas.

La situación queda en la alegalidad, no hay una normativa clara al respecto, y las intentonas para hacerla han quedado en tirones de orejas. AMF, la policía bursátil francesa, intenta sin éxito buscar pruebas sobre la mala praxis de los robots, con la idea de que pueden terminar con los ahorros de muchos inversores en un abrir y cerrar de ojos y sin motivos reales. En Francia se han producido pequeñas caídas súbitas de algunos valores, del 3% en tres segundos.

Servidores alineados y unidos por kilómetros de cables instalados en limpias salas mueven miles de millones de euros cada día mediante algoritmos. A su servicio trabajan expertos que desarrollan y mejoran los algoritmos de las máquinas. En su contra hay expertos que intentan inundar sus circuitos con millones de órdenes contradictorias enviadas a toda velocidad para inducirles a error y provocar el hundimiento de fondos de inversión o de valores. Son interferencias fraudulentas realizadas entre máquinas a imitación de las que antes hacían los humanos. Un mundo al revés y más peligroso. 

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)
Compartir en Meneame

+

0 comentarios

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
MEDIATICS SYSTEMS CORP

CEO: JUAN ANTONIO HERVADA

1801 CORDOVA ST

CORAL GABLES, FL 33134 US

NIF 85-0731544

Tel:+1 720 432 1016 - +1 786 327 0854

email: [email protected] Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.