www.media-tics.com

“El propósito de la vida no es ser feliz…sino útil, honorable y compasivo. Marcar la diferencia entre sólo haber vivido y haber vivido bien”. (Ralph W.Emerson)

“El propósito de la vida no es ser feliz…sino útil, honorable y compasivo. Marcar la diferencia entre sólo haber vivido y haber vivido bien”. (Ralph W.Emerson)
Ampliar

Ralph Waldo Emerson (1803–1882) fue un escritor y filósofo estadounidense que contribuyó decididamente al movimiento del “Nuevo Pensamiento” de mediados del siglo XIX.

Sus pensamientos son sencillos pero directos, nos llegan al alma…alimentan nuestro espíritu en momentos en los que la frivolidad se ha apoderado de nosotros…de la sociedad en su conjunto. Emerson nos dice que “toda la vida es un experimento…y cuánto más experimentes harás lo mejor” o también que “escribe en tu corazón que cada nuevo día es el mejor día del año”, dando especial prioridad a la experiencia y al pensamiento positivo, dos valores que están completamente afectados en el presente.

¿Por qué? Porque, por ejemplo en el caso del ámbito político, hay gente con muy poca experiencia profesional y ya ostenta nada menos que puestos legislativos; en cuanto al positivismo en las actitudes y acciones, la sociedad está bastante condicionada por posiciones ideológicas más que por las auténticas razones humanistas que Emerson señala, tales como la compasión o saber que estamos haciendo el bien en la vida y entregados sólo a la rectitud en nuestras tareas y responsabilidades.

¿Qué es en definitiva ser honorable? Muy sencillo: más allá del valor que todo el mundo le atribuye a la palabra, ya que a quién no le gusta ser considerado una persona honorable, vinculada a una forma noble y digna de ser, la calificación se ajusta a una conducta irreprochable, al mismo tiempo que ejemplar.

¡A que ahora le va resultando familiar el término! Justamente porque es todo aquello que en la vida diaria dejamos entrever por la forma en que actuamos y nos relacionamos con los demás. No es necesario recibir una medalla de honor el Congreso para ser honorable, sino ejercitar ese comportamiento diario sabiendo que se está actuando bien.

Que no se oculta la baraja ni se guarda un as en la manga. Simplemente porque esa forma de conducirnos en la vida es la que nos obliga a aborrecer lo que se oculta, lo que se esconde detrás de una declaración en la que no creemos y tampoco compartimos, etc.

La conducta cuando es impecable y no acepta atajos ni medias tintas, es la que conforma el carácter de los hombres y mujeres. Muy especialmente cuando ese carácter (no por hablar más alto sino más claro) determina un tipo de liderazgo y una manera de hacer las cosas.

Algunas recomendaciones sencillas para conocer mejor qué es el honor

1º) No es una cualidad aislada, sino que convive junto a otras. No tiene que ver con un estado especial de la persona ni con haber cumplido con determinada meta. No se puede cuantificar ni cualificar de esta manera. Sólo tiene que ver con tener un agudo sentido del bien y del mal.

2º) Lo que va conformando ese carácter honorable se fundamenta en la integridad y la honestidad. Sin zonas grises ni ambivalencias. O se es honorable porque está constituida la personalidad por una suma de acciones y respeto a principios honorables, o no se está en carrera hacia esa conducta que determina lo que es honorabilidad a lo largo de la vida de una persona.

3º) Ser conscientes de nuestros actos y apelar de manera continua a nuestra consciencia, no para que no tengamos remordimientos, sino para ser perfectamente lúcidos respecto a lo que hemos hecho bien. Cuando no estemos satisfechos por los resultados obtenidos o que pudiésemos por error o alguna circunstancia que se nos escapa, estar perjudicando a otra persona, rectificar inmediatamente, con la condición de advertir, explicar y hacer comprender qué es lo que se ha hecho mal y cuáles las razones por las que hay que acometer nuevamente esa acción.

4º) La honorabilidad requiere fuerza de espíritu. No es para débiles. Pero además, saber que se está haciendo lo correcto es justo la raíz de la fortaleza.

5º) La verdad por delante. La honorabilidad es incompatible con las medias verdades y mentiras a secas. Ser honorable no es esquivar ni eludir la verdad, sino aceptarla como es y asumir la responsabilidad por nuestros actos.

6º) La corrección de un comportamiento es el único camino a que se transite hacia estadios de ecuanimidad y justicia. Ser correcto y ser conscientes en cada instante de nuestro tránsito en la vida, hacia lo que está más o menos próximo a la corrección que pretendemos, es lo que nos garantiza en definitiva ser personas de principios, abrazar la verdad, tratar de ser lo más justos que podamos y aferrarnos a la verdad. Como puede observarse y hemos dicho más arriba, no es una sola cualidad sino la sumatoria de varias.

Cuando flaqueamos frente a la verdad

Cierto es que cuando flaqueamos en cuanto a la verdad, estamos derrotando al honor. Jamás puede ser sustentado fuera del ámbito de la verdad, una conducta que pretenda hacer el bien ni amparada en principios que no sean garantes de acciones que se mueven en un marco de libertad. Ninguna limitación a nuestro libre pensamiento puede pretender ser honorable.

El ser auténtico es otro elemento esencial de la personalidad para que pueda alojar una conducta que con el tiempo sea considerada honorable.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame

+

0 comentarios

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
MEDIATICS SYSTEMS CORP

CEO: JUAN ANTONIO HERVADA

1801 CORDOVA ST

CORAL GABLES, FL 33134 US

NIF 85-0731544

Tel:+1 720 432 1016 - +1 786 327 0854

email: [email protected] Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.