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Blogs > Prefiero entender un por qué

La gente que es realmente fuerte de espíritu y tiene un carácter firme, no le gusta provocar la caída de ninguna persona, por el contrario ayudan a que sean otros los que también puedan subir. Esta es la diferencia entre un buen líder y un jefe mediocre. Entre una persona de bien, que tiene empatía hacia los demás y un egoísta que sólo piensa en él.

Si existe una concepción equivocada respecto a lo que se entiende por clase intelectual, nuestra protagonista de hoy es el paradigma de que la cultura y el intelecto van de la mano. Que no se puede considerar únicamente la inteligencia, la reflexión y el pensamiento como propiedad de los escritores, pensadores y filósofos.

Cada día cuando nos levantamos, deberíamos imponernos una tarea: ¡ser la mejor visión de nosotros mismos! Es tan simple como admitir y aceptar errores y/o comportamientos de los que no nos sentimos orgullosos; sufrir heridas pero superarlas y olvidarlas es una forma no deignorar el pasado, sino de saber convivir con recuerdos buenos y malos, pero tratando de encontrar esa sonrisa que nos permita hacer que el hoy sea agradable y que el mañana no nos provoque tanta incertidumbre.

Søren Kierkegaard (1813-1855) que fue un prolífico filósofo y teólogo danés del siglo XIX, considerado padre del existencialismo, es el “responsable” de cómo hemos titulado hoy el blog. Primero vamos a completar lo que decía, ya que al afirmar “entenderme a mí mismo” agregaba “ver lo que Dios realmente desea que yo haga. La cosa es encontrar una verdad que sea verdad para mí. Encontrar la idea por la que puedo vivir y morir”.

¿Qué tienen en común actitudes como disculparse o perdonar? La humildad para expresar arrepentimiento al disculparse, así como para transmitir compasión y comprensión al perdonar. En el caso de la persona que olvida, sencillamente persigue dejar de lado malos momentos, discusiones, obstáculos, desplantes e incluso traiciones. Puede que se traduzca en una palabra que explique por qué el olvido, o simplemente quede en su pensamiento, pero con el mismo efecto que si la hubiera dicho. Observemos que en toda actitud que disculpa, perdona u olvida, son las emociones las que regulan nuestra conducta y comportamiento.

La primavera la hemos iniciado a las 11,29 de este lunes 20 de marzo y cuando dejamos de lado el aspecto climatológico, tiene como palabra una incalculable cantidad de significados.

Cuando se trata de educación y familia, lo que conforma el avance y progreso de las sociedades, si fuera una película de Hollywood diríamos que la mujer se ha ganado por mérito propio el “leading role” (papel protagonista). Por eso Brigham Young (1801-1877) que fue el presidente de “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, que también se le conoce como mormones, va más allá del impacto social y económico de la educación de la mujer en una sociedad, poniéndola por justo merecimiento en un nivel aún más importante: la de aquella generación que caracteriza a una determinada época.

Cada vez que escuchamos la palabra orgullo, pensamos en una autoestima elevada, aunque no siempre tiene connotaciones negativas, ya que también puede asociarse a motivos que resultan nobles. De hecho, qué razón lleva una madre o un padre al sentirse orgullosos de un hijo que ha terminado de manera sobresaliente sus estudios universitarios. ¿Qué actitud es la opuestacuando el orgullo se utiliza mal? Sin duda alguna, cuando se actúa con humildad y modestia.

La mente humana es la que ha permitido, entre otras tantas cosas, descubrir siete nuevos planetas alrededor de un sol a unos 40 millones de años luz de la Tierra en la constelación de Acuario. Pero como siempre ha predicado la filosofía oriental, es el espíritu que anida en el interior de cada alma el que nos hace mejores o peores personas.

La importancia que va adquiriendo el liderazgo de la mujer en los últimos años, no sólo está fuera de toda duda y ya nadie con un mínimo de criterio lo cuestiona, sino que estamos asistiendo también a un fenómeno nuevo que se ha producido por un principio de la física natural: acción-reacción. ¿A qué nos referimos? Que como consecuencia de la discriminación de salarios, responsabilidades y jerarquías a las que las mujeres han sido sometidas, se han tenido que emplear a fondo en todo tipo de trabajos, no estando exentas tampoco de alguna forma de discriminación en puestos de alta responsabilidad.

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